Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2015

La sorpresa de Cepillín

Imagen
Las fiestas agostinas siempre nos traen recuerdos de nuestra niñez, los elotes locos, las sillas voladoras, los churros españoles y el gusanito son el claro ejemplo de cosas que me hacían feliz cuando era niña, solo pensar en el concepto "feria" era lo más genial que podía existir. Pero que son todos estos elementos en un ambiente sin música, pues... algo medio aburrido, así que mi cabeza comenzó a pensar que canción le podía dar vida al ambiente imaginado y por muy trillado que suene, la primera canción que se me vino fue la feria de Cepillín. Después de un rato, por alguna extraña razón tuve una revelación sin igual, una pregunta que probablemente cambiaría mi percepción de muchas cosas y que a mis veinticinco años no sabía la respuesta. ¿Cómo es Cepillín? nunca había tenido curiosidad, jamás había visto un vídeo donde apareciera el famoso personaje, no les miento, me sentí un poco ignorante, así que decidí recurrir a San Google para resolver este gran enigma...para mi...

La búsqueda

Ahora, por una extraña razón me puse romántica, pero no ese sentimiento empalagoso lleno de sonrisas pendejas y corazones con brillantina, no, fue más analítico y espontáneo, una concepción completamente diferente y llena de razón hacia el sentimiento. Analicé mis comportamientos y mi definición sobre el amor, por muy básico que suene, en mi cabeza fue algo así como: ¿Karen y para vos qué es el amor? me sentí como una niña preguntando de donde vienen los bebés, pero a la vez, sabía que la respuesta era tan profunda y cargada de emotividad que no pude evitar ponerme a escribir sobre una de las cosas más esenciales: el amor (corazón, corazón, carita feliz). Considero que el amor penetra cada grieta del corazón, cada hendidura le pone masita para rellenarlo, te lo hace más grande, porque tiene extra levadura que te ayuda a fermentar cada sentimiento positivo. El amor, de forma mágica embellece todo lo que toca y hasta lo que ve, hace las cosas más fáciles, porque mantenemos un estado de...